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Yuval Noah Harari, Ingeniar de nuevo al ser humano

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Yuval Noah Harari, Ingeniar de nuevo al ser humano

El medio español, La Vanguardia, entrevistó al exitoso historiador y escritor israelí, éxito mundial en ventas, Yuval Noah Harari con respecto a su último libro: 21 lecciones para el siglo XXI.

¿Quién es Yuval Noah Harari, cómo se presenta?

Soy un historiador que entiende la historia no como el estudio del pasado, sino como el estudio del cambio. Nací en Kiryat Atta, donde residí hasta los 17 años. Estudié en la Universidad en Jerusalén, y en Oxford hice mi doctorado. Dos o tres meses de servicio militar en Israel y entendí que no era lo mío.

En Homo Deus hace referencia a la filosofía del futuro. ¿Qué ofrece ahora en su nueva obra 21 lecciones para el siglo XXI?

Un libro sobre el presente. En temas como inmigración, calentamiento global, terrorismo o “fake news”, al final las percepciones del pasado y del futuro deben reflejarse en como nosotros pensamos y actuamos en el presente. Gran parte del libro contiene crítica sobre el orden liberal, espero que la gente lo entienda.

¿Y qué revoluciones prevé para nuestro siglo, el siglo XXI?

La revolución más grande es la combinación entre la biotecnología y la revolución de la información, que producen la posibilidad de ingeniar la vida de nuevo.

Ingeniar de nuevo al ser humano, nuevas entidades con formas nuevas que no existían antes.

¿Es la gran revolución?

Sí, y de ella cuelgan muchas revoluciones económicas, sociales y políticas. Nadie sabe cómo será el mercado laboral en 20 o 30 años. Es a su vez revolución política: todos los modelos políticos que hemos heredado del s. XX ya no funcionan, y no está claro qué modelos políticos nuevos los van a reemplazar.

¿Algo importante relacionado con España?

El asunto de la revolución laboral. Hay una generación entera de gente que llegará a mi edad sin haber trabajado un solo día en sus vidas, desempleados crónicos. No es que falten en estos momentos puestos de trabajo, y no faltan desempleados, sino que hay puestos que no se pueden ocupar.

Hay una brecha profunda entre los tipos de trabajo que aún existen en el mercado, las capacidades que exigen y la formación de la gente. La antigua idea de tener un puesto de trabajo de por vida es totalmente arcaica. Aunque tengas trabajo, cada cinco o diez años estarás cambiando de puesto. O cambiando de oficio.

 

Usted estudió en la universidad de los años 80

Y entonces decían que cada siete años el conocimiento humano en cada área se duplica. Hoy decimos que es cada dos años y medio. ¿Cómo afrontarlo? ¿Cómo se puede trabajar en un oficio cuando la información se duplica a sí misma? Uno debe continuar estudiando todo el rato…. El modelo en que uno iba a la universidad, estudiaba un oficio y desde los 25 años hasta la jubilación vivía de la información acumulada, es totalmente inefectivo. Ahora, aunque tengas el mismo oficio durante 50 años, te actualizas. Nunca estás parado en el mismo lugar.

Incluso en el propio oficio.

Un periodista del 2018 no será el mismo como periodista en 2050. Habrá que afrontar cambios más extremos en los cuales no habrá trabajo como periodista. Si uno quiere trabajo tendrá que irse a otra área o reinventarse a sí mismo de nuevo en algo diferente.

 

¿Y en la organización política? Los partidos no han cambiado tanto en los últimos 100 años comparándolos con otras áreas de la vida.

Estamos viendo que los partidos alrededor del mundo se están colapsando, cada vez tienen menos relevancia, la mayoría desaparecen o se han debilitado mucho. De repente hay nuevas fuerzas. Sucede en Israel. Los partidos aparecen para un corto plazo y desaparecen. No está claro si van a necesitar hacer cambios en los mismos partidos, o reorganizarlos. Y en lugar de laboristas y conservadores en Gran Bretaña, que fue el modelo de partidos políticos en los 100 o 200 últimos años, habrá un modelo que cambiará o desaparecerá del todo. En la edad media y en la edad antigua no había partidos.

Hoy en día hay sistemas como internet y otros que tal vez permitan el retorno a la democracia directa de Atenas.

No está claro. En el caso de la Atenas antigua, un número reducido de gente privilegiada se sentaban juntos y decidían lo que iba a pasar, algo muy alejado de la visión que tenemos hoy de una democracia abierta. Hay muchos riesgos en la democracia abierta a todos, en un área en la cual los grandes problemas necesitan conocimientos científicos profundos que la mayoría de la población no tiene. Por ejemplo, no está claro si funcionará bien la democracia directa sin mediación de los expertos cuando la cuestión sobre la mesa es el calentamiento global o como frenar la evolución de la inteligencia artificial. Llevar cada resolución de un problema importante a nivel internacional y basarlo en la decisión de gente que no conoce la problemática en profundidad no es buena idea.

Empieza el nuevo libro con la sorprendente frase “en el mundo lleno de información no relevante, la claridad es fuerza”.

La mayoría de la gente no es capaz de entender qué pasa en el mundo, no por falta de información, sino lo contrario: por inundación de información.

La capacidad de diferenciar entre lo que es relevante y lo que no está en un momento crítico. El problema no son las “fake news”, siempre las hubo. Es entender cuáles son los principales procesos y conflictos a los que nos enfrentamos. La atención de la gente se desvía y hay que saber distinguir. Nadie tiene ni la menor idea de cómo será el mundo en 2100, o incluso en 2050. Nosotros podemos planear diferentes posibilidades.

Citó la biotecnología. ¿Viviremos hasta los 200 años?

Es posible. A lo mejor parte de nosotros vivirá hasta los 200, pero la raza humana se va a dividir en castas biológicas. Grandes diferencias no solo en la esperanza de vida -unos que viven hasta 200 y otros que viven hasta 50-, sino también diferencias en sus capacidades. Capacidades físicas, mentales y emocionales. En el momento en que puedes descifrar la biología humana, los tipos de manipulaciones que puedes hacer con esto son casi ilimitadas. Puedes quedarte en el nivel del cuerpo y cambiar la carga genética, cambiar los sistemas orgánicos del cuerpo, puedes juntar el cuerpo orgánico a partes no orgánicas y crear ciborgs, desde manos biónicas hasta sistemas inmunológicos de millones de micro robots, que circulan por el cuerpo y refuerzan el sistema inmunológico orgánico. Hasta conexiones directas entre el cerebro y el ordenador, navegar en internet con la conciencia, almacenar parte de tu memoria en un almacenamiento externo. Usar diferentes capacidades que están colocadas en la nube, no en ti, o en alguna red.

Para terminar de leer esta interesante entrevista, puedes entrar al siguiente link: https://enpositivo.com/2018/09/ingeniar-de-nuevo-al-ser-humano-entrevista-a-yuval-noah-harari/

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